dimecres, 21 de maig del 2008

Sónar 08: one step beyond


De nuevo el verano, y con él, los festivales. Multitudes reunidas durante unos días para ver y escuchar todos esos grupos que –dicen- no nos podemos perder. Novedades y clásicos que vuelven. Algunos porque les apetece, otros por dinero, otros porque sí, porque se aburrían de jugar al bingo en el asilo de rockeros, y otros porque aunque hace años que cogieron la primera guitarra, no se sienten nada viejos. El ejemplo más representativo del Primavera Sound es The Sonics, banda legendaria de garage que inició su andadura allá por los sesenta. En el caso del Sónar, Madness son las viejas glorias –aunque no tanto como los estadounidenses- que vuelven para revivir su arsenal de éxitos de ska pop.

Madness, que tomaron su nombre de una canción de Prince Buster se formaron a finales de los años 70, cuando Inglaterra era un hervidero de nuevas estéticas musicales: post-punk, new wave, synth-pop… y por supuesto el ska. Los jóvenes ingleses, al juntarse con la inmigración antillana descubrieron el cofre del tesoro que escondía Jamaica y pronto se dejaron llevar por los cálidos sonidos del reggae, creando así un nuevo estilo que aunaba la fuerza y la rebeldía del punk con los ritmos sincopados del ska. A este movimiento se le llamó 2 Tone, pues este era el nombre de la discográfica que editó la mayoría de discos de las bandas que se movían en estos registros, véase The Specials, Bad Manners, The Selecter, The Beat y los mismos Madness, que editaron su primera referencia con este sello en 1979. El single en cuestión contenía dos canciones: “The Prince” en la cara A, y “Madness”, en la B. La primera, que alcanzó el puesto 16 en la lista de singles era un claro homenaje a Prince Buster, la segunda era una versión de un tema de este mismo artista al que tanto adoraban. La interpretación de “The Prince” en el Top of the Pops –mítico programa de la BBC- incrementó notablemente la notoriedad de la banda, que, después de una gira con otros grupos de la 2 Tone, se encerró a grabar su disco de debut.



One Step Beyond… se publicó en noviembre de 1979 y fue todo un bombazo. El álbum, plagado de hits, alcanzó el numero 2 de la lista británica y se mantuvo en los charts durante un año. La canción que daba nombre al disco, “One Step Beyond”, era una versión –de nuevo- del jamaicano Prince Buster y también se situó en el segundo puesto de la lista de singles. Un año más tarde se editó Absolutely, su segundo álbum, que de nuevo llegó al numero 2 de la lista de LP’s. En este segundo trabajo se encuentran algunos de los grandes hits de la banda, como “Baggy Trousers”, “Embarrassment” o la instrumental “The Return of the Los Palmas 7”. El tercer disco, titulado simplemente 7, llegaría en octubre de 1981, y supuso un cambio de rumbo en el sonido del grupo, que a partir de entonces dejaría un poco de lado los sonidos jamaicanos. Los singles de este tercer trabajo (“Grey Day”, “Shut Up” y “Cardiac Arrest”) lo confirman, pues se alejan mucho del ska hipervitaminado de sus primeros trabajos. Solo hace falta escuchar la estupenda “It Must Be Love” –single que sacaron pocos meses después de 7 y que llegó a número 4 de la lista inglesa- para darse cuenta de esta nueva orientación, plenamente pop. A estas alturas el combo de Camden gozaba de sobras del favor de público y la crítica, sin embargo no es hasta 1982 que llega la consagración y el éxito masivo. Primero con su hit “House of Fun”, primer y único single de Madness que llegaría a numero 1 de los charts británicos, y luego con su cuarto LP, The Rise and the Fall, álbum conceptual que muchos compararon con el Village Green Preservation Society de los Kinks. Esta cuarta entrega de los ingleses fue bien recibida en su país, pero el disco no llegó a editarse en Estados Unidos. Sin embargo al año siguiente se publicaría allí el recopilatorio Madness, que incluía el principal single de su cuarto trabajo “Our House”, composición que supondría el mayor éxito internacional del grupo.

Llegados a la cima, la banda liderada por el carismático Suggs sólo podía bajar, aunque el descenso fue paulatino. Los siguientes álbumes no tuvieron tanto éxito como los anteriores y la marcha de Mike Barson -teclista, compositor y fundador del grupo- así como diferencias en cuanto al estilo a seguir hicieron que la banda se separara en 1988. Sin embargo todo vuelve y en 2004, conmemorando el 25 aniversario su creación, Madness volvió a reunirse para dar una serie de conciertos donde versionaban clásicos de ska y reggae, es decir, el tipo de canciones que tocaban en sus inicios. El eterno retorno, ya saben. De estos conciertos salió, The Dangermen Sessions Vol. 1, trabajo que hizo volver al ruedo a la banda, que desde entonces a girado por varios festivales y prepara nuevo disco, previsto para septiembre.

Antes pero, podremos disfrutar de su potente directo en el Sónar (20 de junio), un escenario que a los que hemos seguido la banda desde hace tiempo nos parece un tanto fuera de lugar, ya que estamos acostumbrados a ver a la banda en eventos relacionados con la escena ska. Sin embargo ya hace años que los programadores de este festival vienen demostrando su eclecticismo y a decir verdad Madness siempre se ha mantenido entre dos aguas, entre el ska y el pop, entre lo british y lo caribeño. Es seguramente por eso que el público de esta mítica banda es tan heterogéneo. Sin duda será curioso ver como se mezclan en un mismo espacio guiris amantes del tecno con los aficionados a lo jamaiquino. Qué locura.

Diari de Tarragona, Encuentros 31 de mayo de 2008

1 comentari:

Cientificotriste ha dit...

Madness me gustan hasta a mi. Me quedo con My girl.
Yo me compro el festipack y mañana Georgie Dann.